Para nadie es un secreto que los muebles para oficina son el escritorio, la silla, el descansa pies y el archivador. Sin embargo, no todos saben cuáles son las características que deben tener para que ayudan a la salud de las personas. Si quieres saber de qué hablamos…
La clave de todo está en la ergonomía, por ende cuando estés buscando muebles para oficina lo que debes mirar antes de los estético, es que cumplan con las medidas y requisitos para que sea ergonómico. Pero, ¿qué es la ergonomía? Seguramente has escuchado este término y crees que tiene algo que ver con los asientos y su diseño, pero es mucho más que eso.
Según la Asociación Internacional de Ergonomía, la definición correcta es:
“Es la disciplina científica que se ocupa de la comprensión de las interacciones entre los seres humanos y otros elementos de un sistema, y la profesión que aplica teoría, principios, datos y métodos para diseñar con el fin de optimizar el bienestar humano y el rendimiento general del sistema”.
Ergonomía proviene de la palabra griega “ergon” que significa trabajo y “nomos” que significa leyes, o sea que hace alusión a las leyes del trabajo o a la ciencia del trabajo y tiene como objetivo eliminar las incompatibilidades entre el trabajo y el trabajador y crea el entorno de trabajo óptimo.
Escritorio
Ahora bien, ya con el concepto de ergonomía claro, podemos explicarte las características de un escritorio de este tipo.
Un escritorio ergonómico está diseñado para evitar que el usuario se lesione o trabaje en un ángulo incómodo. Ayuda a prevenir lesiones comunes como aquellas lesiones por esfuerzo repetitivo, síndrome del túnel carpiano, molestias en las extremidades superiores, dolor de codo, dolor de cuello y dolor de espalda. También proporciona la máxima comodidad para el usuario, aumentando el enfoque y la productividad del trabajo.
¿Cuáles son esas medidas? Para beneficiarte de lo anterior deberás instalar un escritorio a la altura adecuada para la persona y la silla utilizada. Los objetos colocados en el escritorio, como el teclado y el mouse, también deben colocarse a la distancia correcta y estar al alcance de la mano.
En ese orden de ideas, el escritorio por lo general debe tener cómo mínimo una altura de 70 centímetros y un máximo de 79 cm. Esta medida permite realizar el trabajo de oficina de forma cómoda y sin provocar molestias de espalda, brazos o muñecas. No obstante, la altura dependerá de la estatura de la persona que la use.
Si mides 1.63 m el escritorio debe tener 61 cm de altura, mientras que si tu estatura es de 1.68 m el mueble debe ser de 64 cm. Para aquellas personas que miden 1.75 m o 1.88 m, la altura es de 66 cm y 71 cm respectivamente.
Recuerda que a menos que mandes a hacer el escritorio, la mayoría de fabricantes tienen como medida estándar 70-73 cm de altura, pero no te preocupes. Tu escritorio está a la altura adecuada si:
- Tus piernas se sientan cómodamente debajo del escritorio y los pies están apoyados en el piso. Debe haber suficiente espacio para cruzar las piernas. Si no puedes realizar estos movimientos, puedes usar reposapiés como apoyo adicional.
- El ángulo entre el antebrazo y la parte superior del brazo debe estar entre 90 grados y 110 grados.
- La parte superior de los brazos debe estar alineada con el torso y tus manos deben descansar cómodamente sobre el escritorio.
Lo ideal sería contar con un escritorio que pueda ajustarse, de este modo cualquier persona, sin importar su estatura, pueda usarlo. Así que ya sabes, si cumples con los requisitos anteriores es probable que no necesites comprar un escritorio nuevo, bastará con acomodar la silla y/o comprar accesorios como reposapiés.
El reposapiés o descansa pies es de gran ayuda para prevenir enfermedades en la espalda, piernas, pies, rodillas y tobillos. Este soporte ayuda a mejorar la circulación de las piernas.
Al momento de elegir un descansa pies ten en cuenta lo siguiente. Este accesorio es ideal para aquellas personas que midan menos de 1.60 metros o que trabajan en escritorios demasiado altos. Para ellos, el reposapiés debe tener la capacidad de ajustar la altura y el ángulo. De igual manera, debe tener como mínimo unos 45 cm de ancho por 35 de fondo, una superficie de un material antideslizante como el caucho y debe ser robusto o con cierto peso para proporcionar estabilidad y quede fijo en un solo lugar.
Silla
De los muebles para oficina más importantes, tenemos la silla, pero al igual que sucede con los escritorios las personas no tienen muy claro las características que deben tener para que sean ergonómicas y se complementen con los escritorios.
Una silla ergonómica es aquella que tiene como objetivo encontrar una solución a los dolores corporales y las tensiones creadas al usar una silla estándar durante períodos prolongados.
Está diseñada para sostener mejor el cuerpo cuando se está sentado en un escritorio. Considera la postura, el apoyo de la espalda, la distribución del peso, la comodidad y el movimiento. Una silla de oficina ergonómica tendrá múltiples partes ajustables, por lo que se adapta de manera única a cada usuario y cada usuario puede sentarse cómodamente en el trabajo.
Las sillas para oficina generalmente están diseñadas para que todo el mundo las use y reciban el soporte necesario para evitar lesiones o dolores. Pero al igual que sucede con los escritorios esos asientos estándares, están diseñadas para personas con estatura entre los 1.65 m hasta los 1.78 m y con capacidad de peso de unos 110 kilos.
Por eso es importante comprobar que la silla se ajusta a nuestras necesidades y que disponga de ajustes que nos permitirán que se adapte perfectamente a nuestro cuerpo. Para ello, la silla debe contar con las siguientes características:
- Ajustabilidad: Una silla ergonómica es aquella que te permite ajustar fácilmente la altura. Todos somos diferentes, por lo que cada silla debe poder adaptarse a cada usuario. Piensa quién usará la silla, en qué contexto y asegúrate de que se adapte a cada función para la que servirá.
- Altura del asiento: La altura debe oscilar entre los 40 y 50 cm, la clave esta en que al momento de sentarte puedas colocar los pies planos sobre el suelo, los muslos en posición horizontal y los brazos a la altura del escritorio.
- Ancho del asiento: El ancho del asiento debe estar entre los 35 y los 55 cm para que los muslos tengan el soporte necesario y debe haber unos 2 cm de distancia a cada lado de las caderas, pero no tan ancho que los brazos tengan que estirarse para tocar los apoyabrazos.
- Soporte lumbar: Fundamental que la silla cuente con un buen soporte lumbar y que sea ajustable. La columna lumbar sostiene y estabiliza la parte superior del cuerpo, incluidos el cuello y la cabeza. El respaldo de la silla permite el movimiento del tronco, protege la médula espinal y controla los movimientos de las piernas. Su curva cóncava ayuda a equilibrar la distribución del peso, lo que reduce la concentración de estrés. Sentarse en una silla sin soporte lumbar tiende a aplanar esa curva, lo que conduce a dolor lumbar
- Profundidad: La profundidad está dada por la parte delantera hasta la parte trasera del asiento y esa medida debe ser lo suficientemente amplia para que una persona pueda sentarse apoyando completamente la espalda en el respaldo de la silla. Debes dejar un espacio de 2 a 4 dedos entre el extremo de la silla y las rodillas. Al menos ¾ de los muslos deben estar apoyados en el asiento.
El asiento ideal también debe dar la posibilidad de ajustar los apoyabrazos para que los codos y la parte inferior de los brazos descansen ligeramente. Además de esto, el material de la silla es importante y en ese sentido el acolchado del asiento debe ser lo suficientemente cómodo para soportar largos periodos. El tejido que recubre la espuma debe permitir el paso del aire y la espuma de una calidad que con la que el asiento no se deforme y se amolde perfectamente a nosotros.
Pantalla, mouse y teclado
Fuera de los muebles para oficina, la configuración o disposición de elementos como la pantalla del computador, mouse y teclado es fundamental para contar con un puesto de trabajo completamente ergonómico.
Para ajustar el monitor debes tomar como referencia la parte superior de la pantalla la cual debe ir al mismo nivel de los ojos o ligeramente por debajo. Para saber esto, si al mirar al centro de la pantalla tienes que bajar un poco la mirada, la pantalla está bien posicionada.
En cuanto a la distancia del monitor deben haber unos 50 cm entre la pantalla y tu cara. Una manera de determinar la distancia correcta es estirar el brazo hacia el frente y esa será la medida a la que debe estar. Recuerda que entre más grande el monitor, mayor debe ser la distancia. Si tienes que estar girando o inclinando el cuello para ver las esquinas, es un síntoma de que la pantalla no está a la distancia correcta.
En lo que respecta al teclado y al mouse, ambos deben estar a la anchura de los hombros. Los antebrazos, muñecas y manos en línea horizontal o un poco inclinados. Lo anterior evita la hiperextensión de brazos, cuello y hombro.
Como puedes ver elegir los correctos muebles para oficina va más allá de escoger el que mejor se ve, es importante tener en cuenta las recomendaciones mencionadas para evitar lesiones o dolores que en el largo plazo pueden significar un problema no solo para la persona sino para la empresa.
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